Ahora te toca hacer de jurado: vota por una de estas fotos divertidas de animales de los Comedy Wildlife Photography Awards y ayuda a definir quién se lleva el premio People’s Choice. Al concurso lo describen como “el certamen de fotografía más divertido y popular del mundo”. También se lo conoce como Nikon Comedy Wildlife Photo Awards y acaba de sumar una novedad: el premio STERNA People’s Choice, que les permite a los amantes de la fotografía de vida silvestre votar a su imagen preferida entre los 43 finalistas.
“Nos divertimos tanto eligiendo nuestros favoritos que queríamos compartir la buena onda e involucrar a todos en la competencia”, dijeron los organizadores.
Fundados en 2015 por los fotógrafos Paul Joynson-Hicks y Tom Sullam, los Comedy Wildlife Photography Awards nacieron después de décadas de vivir y trabajar en África Oriental, y de compartir una pasión por la conservación de la vida silvestre. Lo que empezó como una idea desenfadada se transformó en un concurso reconocido en todo el mundo, con foco en la sostenibilidad.
La risa como herramienta de conservación
Abierto y gratuito, el concurso recibe a principiantes, aficionados y profesionales de la fotografía de vida silvestre. Cada año, los Comedy Wildlife Photography Awards reúnen decenas de miles de imágenes divertidas que capturan travesuras reales de animales en libertad. Pero, más allá del humor, la misión es seria: usar la risa como una herramienta poderosa para generar conciencia sobre la conservación.
Por qué las fotos divertidas de animales pueden ayudar a proteger la vida silvestre
“El humor reemplaza la tristeza en las conversaciones sobre conservación, fomentando la empatía y animando a las personas a valorar la vida silvestre”, dijo Sullam durante una charla TED. “Estos momentos nos recuerdan que proteger nuestro planeta no solo es urgente, sino profundamente personal”, agregó.
Al mostrar a los animales en momentos inesperadamente cercanos, los premios acercan la vida silvestre a un público global. La risa genera empatía, y esa empatía puede impulsar la acción. Además, distintas culturas conectan a partir de un humor que resulta universal: la vida silvestre también sorprende con comportamientos insólitos. Por eso, celebrar la alegría de la naturaleza muchas veces motiva el cambio con más eficacia que los mensajes basados en el miedo.
Vota por las fotos de vida silvestre más divertidas del año
El público puede participar y votar por el Premio del Público de STERNA acá. El concurso de este año tiene 43 finalistas. La votación es gratuita y está abierta en todo el mundo. La votación cierra el 1 de marzo a las 19 (hora del Este de Estados Unidos), a la medianoche en GMT.
Acá hay una selección de 16 imágenes:

Un alcatraz enfrenta un día ventoso en los acantilados de Bempton, en Yorkshire, Gran Bretaña, durante la temporada de anidación.

Un rinoceronte de un solo cuerno que se da un festín de comida acuática gourmet se sumerge primero bajo el agua antes de emerger desde abajo con una nueva peluca hecha con su deliciosa comida.

Un pájaro carpintero negro se camufla como una flecha: mete las alas y crea la ilusión perfecta de pura velocidad.

Un elefante de Sri Lanka juega al escondite.

Una libélula llama se posa sobre el tallo de una planta de aloe vera y le regala una sonrisa fugaz a la cámara. Chris Stanley no advirtió esa expresión de felicidad hasta que vio la imagen en una pantalla más grande.

Un pájaro paraguas amazónico, fotografiado en un bosque del Pantanal brasileño. Parecía enfermo y no podía volar, así que se contactó a un veterinario de un pueblo lejano.
Cuando vuela o sale a buscar alimento, la cresta de plumas de la cabeza —que oscurece la cara cuando se empuja hacia adelante— se repliega hacia atrás y queda como una espiga.

Un colimbo gorgirrojo aterriza como un hidroavión. Esta foto nació de una victoria a fuerza de paciencia, en una mañana húmeda y fría, durante una nevada primaveral poco habitual.
El colimbo gorgirrojo vuela bastante mal y su aterrizaje suele salir desprolijo: busca el equilibrio con las patas estiradas hacia atrás y después cae de panza para planear, con el agua como pista. Este ejemplar, en cambio, bajó tan estable que parecía que tomó clases de vuelo.

Las locas travesuras matutinas de una grulla de corona roja claramente no impresionan a su compañera.

Una ardilla gris madre trasladaba a sus crías a un nuevo nido. La hierba por la que corría estaba mojada por la lluvia de la noche.
Después de mover a su última cría, asomó la cabeza, con la cola todavía afuera. Parecía que acababa de salir de la ducha para abrir la puerta.

Estos dos hermanos leopardos —la más chica es la hembra— jugaban entre sí cuando el macho apoyó una pata sobre su hombro. Por la escena, parece que le está chismorreando algo sobre un vecino.

Una chimpancé joven hace lo que cualquier padre humano objeta cuando su hijo hace lo mismo. Puedes descifrarlo...

Este cálao se asustó cuando vio que un águila leonada se acercaba y decidió que lo mejor era salir rápido. Su expresión muestra pánico absoluto, lo que sugiere que el águila lo miraba como a una presa.
“Tener a ambas aves en la foto ayuda a contar la historia y aumenta la urgencia del cálao”, dice Geoff Martin. “No te preocupes, el cálao salió ileso. Dudo que el águila leonada estuviera realmente interesada en atacar ese pico de cálao”, aclaró.

Durante una lluvia intensa, el león macho sacudió su melena varias veces y molestó a su pareja. La foto se tomó durante un safari fotográfico en el Parque Nacional Serengeti, Tanzania, mientras los participantes seguían a esta pareja de leones enamorados.
Lamentablemente, una tormenta violenta les cortó el entusiasmo.

Tras una semana recorriendo las Islas Malvinas, Ralph Robinson miraba pingüinos en Punta Voluntaria, un lugar famoso por albergar unas 2.000 parejas de pingüinos rey. Cerca de ahí, un pastor cuidaba su rebaño de ovejas, que parecían seguir a cuatro pingüinos.
Los pingüinos rey estuvieron cerca de extinguirse en las Malvinas. Hoy, Punta Voluntaria concentra a la mayor parte de la población del archipiélago.

Todos vimos un flamenco, pero ¿alguna vez viste un "Flamingone"?, pregunta Miles Astray. "Solo la IA podría inventarlo. ¿O acaso lo inventé yo?", agrega.
“Presenté a Flamingone (en otro concurso)”, relata Astray. “Ese bicho raro se llevó 2 premios, que me fueron revocados cuando revelé que el énfasis de esta criatura surrealista es un animal real en una fotografía real. La idea era demostrar que la Madre Naturaleza aún puede vencer a la máquina, y que la creatividad y la emoción son más que una simple secuencia de dígitos", sostiene.
La imagen muestra un flamenco que parece decapitado. En realidad, el ave solo realiza su rutina matutina en una playa caribeña: esconde la cabeza bajo el torso para limpiarse bien el plumaje.

Esta ardilla voladora parece tirar la toalla al aire: abre los brazos y transmite una rendición total.
Lamentablemente, el bosque donde vivían estos pequeños acróbatas, ágiles y graciosos, fue talado por una plaga de escarabajos descortezadores.
Puedes ver a los 43 finalistas y votar la imagen que más te hizo reír acá. La votación para el Premio del Público de los Premios de Fotografía de Vida Silvestre y Comedia seguirá abierta hasta las 00:00 GMT del 1 de marzo.
*Nota publicada originalmente en Forbes.com.