Forbes Ecuador
29 Abril de 2026 06.00

David Paredes Periodista

El salmón abrió la puerta para un negocio de US$ 12,5 millones en Ecuador

Kendru Vinces y su padre Diego Trujillo, dueños de DATU Gourmet
Foto: Armando Prado
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En 1999 Diego Trujillo comenzó a importar salmón, que fue el inicio del grupo DATU Gourmet. El negocio creció como importadora de productos premium hasta tener una delicatessen y un restaurante. El último local que abrió fue DATU Deli Steak House.

Encontrar un restaurante que ofreciera platillos con salmón era un reto en Ecuador a finales de la década de los noventa. El empresario quiteño Diego Trujillo aprovechó la alta demanda y la escasez de producto y en 1999 creó su importadora de alimentos premium: DATU Gourmet. Su objetivo era proveer productos de alta gama a restaurantes, hoteles y clubes exclusivos.

“Actualmente, en los restaurantes top de Quito, todos ofrecen salmón, pero a finales de los noventa nadie lo vendía o eran muy pocos, porque no se conocía este pescado. En esa época el salmón era un producto muy caro y de nicho y prácticamente era comer pescado crudo. Tampoco había mercado del sushi”, recuerda Trujillo. 

El salmón fue su carta de presentación y el inicio de su negocio. La primera inversión que hizo ascendió a US$ 30.000 para traer este producto desde Chile y lo distribuyeron a hoteles y restaurantes de Quito y Guayaquil.

DATU Gourmet se convirtió en uno de los mayores proveedores de este pescado en todos los supermercados del país. Esta experiencia y los pedidos de los chefs de productos cada vez más exóticos hicieron que Trujillo buscara en el extranjero una nueva oferta. Actualmente, tiene un catálogo de más de 800 ítems que se posiciona en el mercado y aporta a la cocina ecuatoriana.

El negocio creció y obligó a Trujillo a incorporar a su familia en la empresa. Con ellos visita las ferias gastronómicas y de Food Service más grandes del mundo. Al año viajan a Europa, China, Japón y Estados Unidos al menos unas 20 veces, donde descubren sabores, técnicas y productos que no llegan con facilidad a Ecuador. 

“Por mi negocio he aprendido conceptos, denominaciones de origen en ciertos productos. Aprendí de vinos, de productos que los chefs utilizan, de tendencias y lo más importante: lo que al cliente le gusta, que es comer bien. Por eso nos especializamos en importar cada vez mejores productos y más exclusivos. Muchas veces traemos al país lo más demandado por el consumidor”, dice Trujillo. 

DATU Gourmet surgió también por su pasado. Trujillo era dueño de una delicatessen llamada Gatsby que estaba en el norte de Quito y que expendía productos importados. Ahí trabajaba con su esposa y recibían a sus clientes en mesas tipo cafetería. “Tenía experiencia y le puse DATU por mis iniciales: Diego Alejandro Trujillo Utreras”, asegura. 

En su catálogo de productos tiene caviares únicos como el sevruga y beluga, considerados premium y con un alto valor de mercado que puede llegar hasta US$ 450 los 50 gramos. Ofrecen también patés especiales como el foie gras, que proviene del hígado del pato y que se consigue en restaurantes de comida francesa.  

El empresario quiteño de 63 años define a su cliente como una persona con gustos exclusivos. Considera que algunos prefieren ir a un restaurante, otros quieren cocinar en casa con la misma calidad de productos que disfrutan en los hoteles o establecimientos de alta cocina. La importadora factura US$ 10 millones y se convirtió en la primera línea de negocio del grupo DATU Gourmet.

En 2017, bajo este concepto más doméstico, nació DATU Deli, una delicatesen premium, donde se expenden productos internacionales que van desde embutidos, aceites, especias, carnes, vinos y licores internacionales. En 2025 este negocio alcanzó una facturación de US$ 2,5 millones.

En 2017, Kendru Vinces, de 36 años, hijo de la esposa del fundador, asumió la gerencia y control de DATU Deli. El joven ya tenía experiencia desde 2008 cuando aprendió del negocio. Pasó por todas las áreas de DATU Gourmet. Fue chofer, bodeguero y trabajó en contabilidad, ventas y compras.

Durante el crecimiento de la marca se cometieron algunos errores. Trajo al país productos que no tuvieron acogida y perdió dinero. Pero también dejó de importar otros por no entender la tendencia del consumidor.

“La empresa intentó introducir productos veganos en el mercado ecuatoriano, como embutidos, proteínas y quesos veganos. Sin embargo, en ese momento, el público no estaba educado para este tipo de alimentos. Perdimos aproximadamente entre US$ 15.000 y US$ 16.000 en registros sanitarios por estas tres líneas”, recuerda Diego Trujillo.

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El local de DATU Deli abrió en 2025, en av. La Coruña, en Quito. Foto: Armando Prado

El nacimiento del restaurante

Kendru Vinces, gerente de DATU Deli entendió cómo funciona la cadena de suministros de inicio a fin. Esto le permitió consolidarse en la empresa, ganarse la confianza de Diego Trujillo y proponer la creación del restaurante DATU Deli Steak House, sin perder el concepto de la marca principal, de ofrecer al cliente productos de alta calidad y exclusivos.

“Durante mi transición entre DATU y DATU Deli conseguimos una certificación y la representación para ser Certified Angus Beef (Carne Angus Certificada) en el país. Esto nos abrió las puertas para crear el restaurante con un producto premium”, asegura Vinces.

Para el joven empresario conseguir esta certificación les dio una ventaja competitiva, porque “pasamos a ser de los pocos en Ecuador con el aval internacional para importar y vender Certified Angus Beef”.

Una vez que obtuvieron la certificación para importar esa carne americana de alta calidad, abrieron oficialmente en marzo de 2026 el restaurante, un lugar donde el cliente puede disfrutar del corte preparado o comprarlo crudo en la delicatessen.

“Al ser importadores directos de carne certificada, garantizamos que el producto que servimos en el restaurante es el mismo que vendemos en nuestras tiendas. Así también eliminamos intermediarios y aseguramos la trazabilidad”, explica el gerente.

DATU Deli Steak House tiene una facturación mensual de US$ 60.000. La carta ofrece 10 cortes americanos exclusivos y 30 platos que van desde carne hasta sopas, pollo y pescado. El ticket promedio es de US$ 50. Este Steak House funciona en la avenida La Coruña, en el norte de Quito, en el mismo edificio donde funciona la delicatessen.

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Corte de cuadril con carne certificada Angus. Foto: Armando Prado

La oportunidad de crecimiento

La pandemia casi los quiebra. Fue una de las épocas más complicadas que vivió la compañía. Diego Trujillo recuerda que DATU Gourmet tuvo problemas con los clientes, porque todo estaba cerrado. 

“El 90% de los restaurantes y hoteles a los que llegábamos con nuestros productos no estaban funcionando. Además, teníamos una deuda que pagar a los proveedores y nuestro negocio no tenía retorno. Para cumplir con los proveedores tuvo que solicitar un crédito de US$ 200.000”, afirma.

A pesar de las dificultades, la pandemia también sirvió para que los clientes conocieran las tiendas de DATU Deli, que funcionaron como una especie de supermercado. Además, la empresa ofreció servicio a domicilio. Esto ayudó a que la marca se fortaleciera. La importadora tuvo problemas, pero la delicatessen ayudó a compensar las diferencias entre no poder cobrar y poder vender. 

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Ensalada César en DATU Deli Steak House. Foto: Armando Prado

Negocio familiar en crecimiento

Actualmente se incorporó Emilio Trujillo, el hijo menor de Diego. Se graduó en 2021 de Ingeniero en Negocios Internacionales. En la empresa se encarga de las importaciones y en las relaciones con los proveedores extranjeros.

“Al igual que mi hermano he pasado por algunos puestos, pero ahora soy especialista de la marca Certified Angus Beef. También soy la persona que lidera los acercamientos con los proveedores. Viajo por todo el mundo a ferias para encontrar nuevos productos, cosas innovadoras y manejo también la relación directa con los proveedores”, asegura Emilio.

Para Kendru Vinces el futuro de DATU Deli está en otras ciudades. Por ahora la marca opera en Quito y en sus planes está llevar la delicatessen a Guayaquil, Manta y Cuenca. Siente que el negocio puede crecer a escala nacional. 

Hoy, la empresa cuenta con bodegas con cuartos fríos en Tababela, un equipo operativo de 125 empleados y una visión clara de expansión.

“En dos o tres años veo un crecimiento con franquiciados en Guayaquil, Cuenca y Manta. Tenemos la capacidad y productos únicos que realmente nadie los tiene en Ecuador, sino solo nosotros”, asegura Vinces. (I)

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