Una ola de empresas adoptó en 2025 la estrategia de bitcoin que impulsó Michael Saylor. Sin embargo, tras la caída de los precios, el escenario cambió y los inversores empezaron a mirar con más cautela.
La hipótesis de una moneda digital china respaldada por lingotes empieza a ganar fuerza en Washington. La desconfianza sobre el dólar, el rol de Hong Kong como banco de pruebas y el giro de los grandes fondos reavivan las apuestas por activos refugio.
La criptomoneda más operada del mundo recuperó impulso tras una combinación de datos económicos que alimentaron expectativas de recorte de tasas en EE.UU. y avances legislativos en Washington que entusiasmaron al mercado.
La caída del precio golpeó de lleno a la empresa insignia del maximalismo cripto, que hoy vale menos que sus reservas digitales. La presión sobre sus finanzas se multiplica y los mercados esperan señales sobre cómo sostendrá su ambicioso experimento.
Los temores por las tasas de la Fed y una transferencia millonaria de Mt. Gox empujaron a la baja a todo el mercado cripto. Analistas ven posible un piso en torno a los US$80.000.
La escalada de precios abarca desde materias primas hasta acciones tecnológicas, con señales de alerta que recuerdan ciclos previos de euforia. La deuda, el crédito y la fe en la inteligencia artificial empujan un rally que entusiasma y preocupa a la vez.
Mientras bitcoin y ether empujan el precio de acciones vinculadas al universo cripto, un grupo de compañías listadas en bolsa empieza a atraer miradas por cotizar por debajo del valor de los tokens que tienen en caja. Para algunos inversores, ese "descuento" es una señal.
Un fin de semana con muchas enseñanzas para los tenedores de Bitcoin y usuarios de criptomonedas. De un ATH rozando los U$S 130.000 a un fin de semana de película de terror. Los chats de Telegram se llenaron de expresiones y mensajes de socorro, la experiencia de los más grandes supo contener la ansiedad ante la intensa volatilidad. Como siempre, ya volvió la calma.
Cada vez más lejos de su perfil especulativo, la criptomoneda más popular gana terreno como refugio financiero ante momentos de turbulencia global y su cotización sigue rompiendo récords
La criptomoneda líder alcanzó un máximo histórico de U$S 125.708 y una capitalización de mercado récord de U$S 2,5 billones, en medio de un entorno macroeconómico que refuerza su narrativa como reserva de valor. Los analistas ven señales positivas no solo por acumulación y la demanda institucional sino por su inmediata baja.
Impulsado por bancos centrales de mercados emergentes y compras récord como la de Polonia, el metal brilla más que nunca. Mientras los ETF empiezan a calentar motores, los analistas ven margen para otro salto.
La expectativa de un recorte de tasas en septiembre se desvaneció con el salto inesperado de la inflación mayorista. Además, el Tesoro de EE.UU. envió un mensaje que sacudió al mercado y reforzó la liquidación de criptoactivos.
La capitalización global del mercado cripto supera U$S4 billones tras una ola de regulaciones históricas en EE.UU. y una demanda institucional inédita por Ethereum y Bitcoin. El Congreso no descansa y encamina la regulación de activos digitales.
La cotización de la principal criptomoneda alcanzó un máximo y disparó las fortunas de hombres de negocios, pioneros tecnológicos y fondos de inversión. Entre los mayores beneficiados figuran Michael Saylor y Brian Armstrong, mientras el enigma sobre Satoshi Nakamoto sigue sin resolverse.
El salto refleja la suma de estímulos económicos, decisiones políticas y compras institucionales que reforzaron la demanda de la criptomoneda más negociada. Analistas anticipan que, si persisten las condiciones actuales, podría acercarse a los US$ 150.000 en el corto plazo.
La tendencia la inició Michael Saylor, dueño de MicroStrategy, y ya más de 70 empreas lanzaron sus ofertas públicas con más de USS 65,000 millones de activos digitales ahora en sus balances.
El respaldo público del vicepresidente JD Vance la criptomoneda más popular del mundo agitó el tablero financiero. La propuesta de una reserva nacional de Bitcoin y la presencia de figuras clave del oficialismo marcaron un giro histórico en la política económica del país.