Starbucks ahora se anticipa a lo que quieres pedir gracias a la IA y a los datos
La cadena apuesta fuerte por la inteligencia artificial para afinar recomendaciones, personalizar la experiencia y agilizar las decisiones en cada sucursal.
La cadena apuesta fuerte por la inteligencia artificial para afinar recomendaciones, personalizar la experiencia y agilizar las decisiones en cada sucursal.
Con una red de más de 80.000 cámaras, drones propios y acceso en tiempo real a bases de datos públicas y privadas, Flock Safety ya trabaja con 5000 fuerzas policiales en casi todo el país. Promete frenar el crimen con algoritmos, pero enfrenta críticas por violaciones a la privacidad, negocios opacos y un enfrentamiento abierto con el mayor jugador del rubro.
El arreglo millonario, que deberá ser aprobado por la Justicia, cierra un conflicto iniciado por autores y editoriales que acusaron a la compañía de usar obras literarias sin autorización para entrenar a su chatbot.
Los chats que los usuarios creían bajo resguardo quedaron expuestos en buscadores, a pesar de las garantías de la empresa. Entre los diálogos filtrados, había datos laborales, nombres propios e instrucciones internas del equipo técnico.
OpenAI comenzó a redirigir algunas conversaciones hacia GPT-5 cuando detecta señales de angustia o comentarios perturbadores. La decisión busca ofrecer contención, pero genera dudas sobre privacidad, consentimiento y posibles fallos del sistema.
Lovable, con sede en Estocolmo, llegó a más de US$ 100 millones en ingresos anualizados en solo ocho meses. Lo hizo gracias al uso de inteligencia artificial, que permite a millones de personas sin conocimientos de programación convertir sus ideas de forma instantánea en sitios web, apps y trabajos paralelos online.
Una técnica basada en el comportamiento de las dendritas promete reducir el gasto computacional de los modelos actuales sin resignar precisión. Su creador asegura que imitar mejor al cerebro podría hacer más accesible el desarrollo de sistemas avanzados.
El empresario anunció la creación de una unidad dedicada al desarrollo local de infraestructura y aplicaciones basadas en IA. En paralelo, su operadora móvil prepara el terreno para debutar en los mercados con una oferta récord.
El año pasado, la mayoría de los legisladores de Estados Unidos calificó al gigante tecnológico chino ByteDance como un riesgo para la seguridad nacional y decidió prohibir sus apps. Sin embargo, gracias a la prórroga que otorgó Donald Trump, la empresa sigue adelante y ya empezó a lanzar nuevas aplicaciones.
La resistencia no viene del software, sino de la cultura interna. Sin formación ni espacios para aprender, los empleados improvisan, ocultan dudas y simulan saber. El resultado: proyectos que no despegan y millones desperdiciados.
El análisis de un año revela cómo la exposición sostenida en las noticias influye directamente en el uso masivo de estas herramientas. Cuanto más aparecen, más se utilizan.
Mientras se multiplican los diagnósticos alarmistas sobre el supuesto fracaso de la inteligencia artificial en el ámbito corporativo, una red de usos espontáneos y no oficiales empieza a mostrar señales de cambio profundo. Lo que muchos líderes ignoran no es la tecnología, sino cómo se está usando en la trastienda del trabajo diario.
La denuncia, presentada en Texas, sostiene que ambas compañías habrían manipulado el ranking de visibilidad y trabado actualizaciones para beneficiar a ChatGPT. Además, Musk cuestiona el acuerdo entre Apple y OpenAI por el uso de datos de usuarios de iPhone.
Muchas firmas invierten millones en soluciones con inteligencia artificial que nunca superan la etapa de prueba. El MIT analizó más de 300 casos y encontró un patrón: falta de dirección clara, descoordinación interna y obsesión por lo vistoso antes que por lo útil.
Con inversores de peso y un video viral que la puso en el radar, la startup detrás del agente de inteligencia artificial Devin avanza con una nueva ronda que más que duplicaría su valuación en apenas cuatro meses.
Aunque las órdenes sean claras, los sistemas insisten en desviarse. Qué hay detrás de esas respuestas erráticas que desorientan incluso a quienes ya tienen experiencia.
Una caída más amplia de las acciones tecnológicas fue encabezada por Nvidia, Intel y Palantir durante las operaciones de este miércoles, luego de un informe de que la administración Trump podría buscar acciones en empresas que reciben subvenciones federales bajo la Ley CHIPS de la era Biden.
En Meta, el caos interno y la falta de una dirección clara empujaron a varios empleados a irse. Mientras tanto, algunos competidores aseguran que el nivel de sus desarrolladores en inteligencia artificial no está a la altura.
Mientras muchas empresas celebran su supuesta modernización, la mayoría de los empleados sigue sin incorporar estas herramientas de manera constante. La presión crece: en gigantes como Microsoft, el aprovechamiento cotidiano de sistemas inteligentes ya impacta en las evaluaciones de desempeño y redefine la manera en que se mide la productividad.