Misión Emprende 593 powered by Shark Tank Latam se estrena el 25 de marzo
Más de 4.000 emprendedores de todo el país participaron en la convocatoria, 15 llegaron a la final y tres serán los ganadores.
Más de 4.000 emprendedores de todo el país participaron en la convocatoria, 15 llegaron a la final y tres serán los ganadores.
Luego de quedarse sin trabajo, los hermanos Bitton enfrentaron la censura sobre anatomía íntima en plataformas y, con O Positiv, abrieron margen para hablar de bienestar y publicidad sin eufemismos.
Lo que empezó como una idea en un viaje familiar terminó en Begurt, una marca que ya suma cuatro locales en Quito y factura alrededor de US$ 100.000 al mes. El helado de yogurt griego es una experiencia pensada para que comer un postre no se sienta como culpa.
El creador de Replit pasó de desarrollar software en cibercafés de Jordania para ganar plata a liderar una startup valuada en US$ 9.000 millones. Su apuesta: herramientas de inteligencia artificial que permitan crear apps sin saber programar.
Cheer Games, con sede barcelonesa, cerró una pre-semilla liderada por Makers Fund. Tras el éxito de Hexa Sort, busca sumar talento y probar mecánicas nuevas de rompecabezas orientadas a celulares.
Cada conversación con un emprendedor es una lección de resistencia y de persistencia, una clase de valentía y de resiliencia. En cada conversación surgen frases y conceptos que marcan el camino para otros.
Con formación en diseño y experiencia como compradora en Bloomingdale’s, Nicole Wegman convirtió una mala experiencia personal en una oportunidad de negocio: creó una joyería que vende online, fabrica por pedido y se volvió referente para mujeres que buscan piezas únicas sin pasar por el filtro masculino del rubro tradicional.
Idearon una herramienta que ordena links y capturas de redes, extrae datos útiles y arma agendas compartidas para coordinar con amigos. Sumaron 20.000 usuarios y ahora busca escalar, aunque todavía no define cómo va a cobrar.
David Rodríguez estudió para trabajar en el mundo petrolero, pero el tiempo y la vida le llevaron por el mundo de los negocios. Fundó Incom, una empresa que se enfoca en los equipos de seguridad ocupacional.
Historias reales exponen costos ocultos, presión financiera, soledad, tropiezos comerciales y una exposición inesperada tras dejar estructura corporativa y apostar por proyecto propio.
Después de pagar US$ 45 por un aceite de barba en un centro comercial, Víctor Mendoza armó una marca que apunta al segmento medio: creció en Amazon, empujó ventas con TikTok Shop y en 2026 llegó a Walmart con apenas 36 empleados.
Relatos de emprendedores que avanzaron sin red, capital ni aval, y convirtieron la inexperiencia en motor. Casos que muestran que la práctica se forja al andar y que la supuesta falta de rodaje puede ser el impulso para animarse.
Luyu Zhang es parte de una nueva ola de fundadores chinos que construyen en casa pero apuestan por sus empresas en Estados Unidos.
Con Orbbec, abastece a fabricantes líderes y se subió al boom de la inteligencia artificial aplicada a la automatización.
Después de atraer 3.700 millones de dólares en capital nuevo y formar jóvenes multimillonarios en Polymarket y Kalshi, las empresas emergentes del mercado de predicciones están de moda, especialmente entre los recién graduados universitarios.
La iniciativa está liderada por Staff Sheehan, científica y emprendedora con antecedentes en Yale y en el sector de tecnologías limpias, que apuesta a reutilizar combustible gastado para desarrollar baterías de larga duración. Con respaldo de fondos privados y apoyo del Departamento de Energía de Estados Unidos, su compañía busca convertir un pasivo ambiental acumulado durante décadas en una fuente eléctrica capaz de abastecer aplicaciones civiles y militares sin recambio frecuente.
El recorrido de Emilia Briones ilustra cómo una nueva generación de creativos ecuatorianos se abre espacio en mercados internacionales. El talento y creatividad de esta Under 30 la llevaron a trabajar en agencias del mundo. Uno de sus hits fue una campaña para Carlos Alcaraz.
La startup de Jesse Zhang, un joven fundador con pasado en Harvard y el mundo gamer, acaba de cerrar una ronda millonaria para expandir su negocio de bots que resuelven trámites y consultas sin intervención humana.
Quedarse sin techo, sin ingresos o al borde del colapso no detuvo a estas personas. Frente a la desesperación, eligieron probar una idea, dar un paso o intentarlo una vez más. Hoy generan millones y marcan el rumbo en sus industrias.