El financista socio del fondo familiar del multimillonario Stanley Druckenmiller podría convertirse titular de la FED con mayor fortuna de la historia de Estados Unidos. Está casado, además, con una heredera billonaria
Pulseadas judiciales sobre Lisa Cook y Jerome Powell, sumadas a demoras al elegir sucesor, abren un frente político capaz de alterar el rumbo del banco central estadounidense.
Tras tocar US$ 126.000 en octubre, la moneda líder retrocedió 50% y arrastró a todo el sector. Entre alertas por el dólar, señales de la Fed y apuestas de grandes bancos, analistas discuten si el piso ya quedó atrás o falta otra sacudida.
Un sacudón económico más profundo que el de hace 17 años encendió alertas en la Reserva Federal y agitó al mercado. Analistas prevén que un derrumbe bancario y un mayor nivel de emisión podrían impulsar a la criptomoneda hacia nuevos máximos.
La expectativa por una pausa en la baja de tasas crece entre operadores e inversores, mientras se acelera la rosca política para definir quién liderará el banco central más poderoso del mundo desde mayo de 2026.
Mientras crece la tensión entre la Casa Blanca y Jerome Powell, los índices bursátiles ignoran el conflicto. Un estudio reciente revela por qué la presión política no siempre asusta a los inversores.
El último trimestre del año muestra cifras robustas, aunque debajo del crecimiento asoman tensiones: inflación que persiste, empleo que se enfría y decisiones de la Reserva Federal que podrían sacudir las carteras.
Los inversores siguen con atención cada movimiento del mercado mientras se acumulan señales contradictorias sobre el rumbo de la política monetaria, los balances empresariales y el negocio de los chips. Las dudas sobre la rentabilidad real de la inteligencia artificial y las relaciones entre gigantes tecnológicos alimentan una incertidumbre que crece con cada anuncio.
La decisión dividida dentro del comité alimenta el tironeo entre la conducción monetaria y la Casa Blanca, en un clima marcado por la incertidumbre económica, el estancamiento en el empleo y las demoras en los datos oficiales.
La decisión fue respaldada por una amplia mayoría del comité monetario, en medio de señales de enfriamiento económico y tensiones políticas. El mandatario volvió a presionar por una rebaja más agresiva y apuntó contra Powell.
Los precios al consumidor aumentaron en línea con lo previsto y el mercado descuenta un recorte inminente en la tasa de interés. La Reserva Federal llega a la reunión del 17 de septiembre presionada por datos mixtos y un mercado laboral que pierde fuerza.
El impulso bursátil tras el discurso de Powell en Jackson Hole disparó las valuaciones de gigantes como Tesla, Oracle, Meta y Amazon. Solo Elon Musk embolsó más de 9 mil millones tras el salto en las acciones de su empresa.
La expectativa de un recorte de tasas en septiembre se desvaneció con el salto inesperado de la inflación mayorista. Además, el Tesoro de EE.UU. envió un mensaje que sacudió al mercado y reforzó la liquidación de criptoactivos.
Dos miembros del comité votaron por un recorte, desafiando la postura de Jerome Powell. La presión de Trump, el impacto de los aranceles y la incertidumbre económica agitan el clima en el banco central más poderoso del mundo.
Mientras el mercado descarta movimientos en el corto plazo, la atención gira en torno a las presiones políticas sobre el funcionario, las tensiones internas del comité y las pistas que puedan anticipar una baja en septiembre.
Si bien la incertidumbre sobre el panorama económico disminuyó, la entidad considera que los riesgos siguen siendo elevados y advirtió que el crecimiento del producto bruto interno será menor al previsto y a inflación será más alta.
Los funcionarios de la Reserva Federal se preparan para una reunión decisiva, en la que las señales del mercado laboral y la evolución de los precios influirán en sus próximos pasos.
El próximo informe de inflación brindará pistas sobre la evolución de los precios y su impacto en las tasas de interés. Mientras la inflación general podría mantenerse estable, el índice subyacente aún muestra señales de presión. Además, el análisis detallado del reporte permitirá evaluar el efecto de los aranceles recientes y su posible influencia en las decisiones de la Reserva Federal.