¿Cuáles son las diferencias entre el mercado de valores del Ecuador y Wall Street?
En el mercado de valores ecuatoriano encontramos empresas financieramente estables dentro de un ambiente macro complejo, pero con posiciones consolidadas en sus mercados y en un entorno bursátil donde se privilegia la emisión de títulos de renta fija. Estos, en comparación con los títulos de renta fija de EE.UU, generan altos rendimientos.

Las noticias de récords en Wall Street llaman la atención de cada vez más personas, tanto de los usualmente interesados como de los que exclusivamente siguen los temas de moda. Este aumento del precio de las acciones se ve reflejado principalmente en las empresas tecnológicas, ganadoras indiscutibles de esta economía pandémica.

Así vemos que el Nasdaq Composite, índice que agrupa a las principales empresas tecnológicas, ha mostrado un crecimiento importante, aumentando su valoración alrededor de un 85% desde finales del 2019, mientras que el índice Dow Jones, orientado a empresas del sector industrial, bancos y transportación, ha crecido alrededor del 28% en el mismo lapso. Bastante lejos de las tecnológicas.

Esta apreciación de las acciones se da principalmente por la política de tasas bajas de la Reserva Federal, que abarata el dinero para fomentar la inversión. Y esta política de dinero barato también fomenta la compra de acciones (por esto no faltan voces que indican que estamos viviendo una burbuja), mientras que disminuye la rentabilidad de los papeles de renta fija. Como resultado hay un renacimiento de la inflación.

Esta subida genera de primera mano las ganancias y rentabilidades ya mencionadas, pero en el papel, porque para recibir dólares, los inversionistas tienen que vender sus acciones, ya que las empresas tecnológicas no suelen distribuir dividendos. Y obviamente al vender, dejan de poseer un activo que está ganando valor. Ideal para inversionistas activos, que se dedican a estar pendientes de las subidas y bajadas de las acciones, que a veces hacen ganancias interesantes, pero repetidamente pierden dinero.

Por esta razón es que se dice que la apreciación de las acciones en EE.UU. beneficia principalmente a los ricos, dado que para ganar en el mercado de acciones, los inversionistas deben contar con una fuente de ingresos mensual diferente, que les permita tener la tranquilidad necesaria y esperar a que las acciones aumenten su valor para obtener las ganancias. Es decir, ser paciente hasta que se pueda generar la cantidad de dólares deseada.

Prácticamente en la orilla contraria, encontramos el caso del mercado de valores del Ecuador. Y no me refiero solamente a las obvias diferencias entre la realidad empresarial de cada país, dado que, si bien en el país existen empresas listadas en Bolsa que les ha ido muy bien durante la pandemia, estas operan en un panorama distinto que las empresas tecnológicas estadounidenses.

En el mercado de valores ecuatoriano encontramos empresas financieramente estables dentro de un ambiente macro complejo, pero con posiciones consolidadas en sus mercados y en un entorno bursátil donde se privilegia la emisión de títulos de renta fija. Estos, en comparación con los títulos de renta fija de EE.UU, generan altos rendimientos. 

Esto nos quiere decir que nuestros inversionistas generan ingresos prácticamente a partir del primer día, sin tener que mover un dedo para recibir efectivo, a diferencia del mercado en EE.UU. Esto lo hace una opción ideal para los inversionistas que buscan generar efectivo de manera pasiva, como los retirados, por ejemplo. Se podría decir también que nuestros inversionistas son impacientes en lo que a efectivo se refiere. Buscan ingresos previsibles.

Comparándolos, ambos mercados de valores permiten a los inversionistas capturar parte de los ingresos de las empresas y cumplen con sus objetivos de proveer a los ahorristas de herramientas para acumular patrimonio y llegar a ser financieramente independientes. Pero cada uno lo hace de manera diferente, respondiendo a características del entorno empresarial y de sus inversionistas. Podríamos decir que hasta se complementarían bien, con un portafolio en Ecuador generando ingresos desde el primer día, y con un portafolio en EE.UU. en el que pacientemente se espere a que las acciones se revaloricen. (O)