Pedro Maldonado Ordóñez Editor
Migrantes somos todos, eso ya se sabe. Lo que no siempre se dice es el aporte que generamos a la economía y a otros espacios. Lo que tampoco se comenta es la importancia que tienen y el impacto positivo que traen a cualquier país, sea Ecuador, Estados Unidos, España, etc.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), los migrantes representan aproximadamente el 5 % de la fuerza laboral mundial y generan cerca del 10 % del Producto Interno Bruto (PIB) global.
Veamos cifras. Según un reporte de Bloomberg, en 20203 los migrantes y latinos en Estados Unidos aportaron con más de US$ 1,6 billones a la economía de ese país.
En Ecuador, un informe de la OIM señala que los hogares con personas venezolanas contribuyen con un estimado de US$ 900 millones anuales a la economía de Ecuador a través del consumo de bienes y servicios. El estudio agrega que los hogares venezolanos pagan cerca de US$ 47 millones en impuestos al año.
El documento añade que cuando las personas migrantes tienen acceso a derechos y oportunidades, contribuyen de manera sustancial a las sociedades que las acogen y que garantizar un estatus regular y un acceso justo al mercado laboral es un catalizador para el crecimiento y una inversión que genera beneficios para todas las personas: las familias migrantes, las comunidades de acogida y la economía en su conjunto.
Otro dato: en la actualidad, Ecuador acoge cerca de 441.000 personas venezolanas, dice también la OIM.
Pero hay otros efectos. Uno de esos es el rejuvenecimiento demográfico. En América Latina y el caribe se calcula que la población de 60 o más años se duplicará de aquí al 2050. Y pasará de 13,4% al 25%.
Ante este pronóstico, la llegada de jóvenes migrantes puede ayudar a contrarrestar los efectos del envejecimiento poblacional, contribuyendo a la sostenibilidad de sistemas de seguridad social y otros servicios esenciales, según la misma OIM.
Como vemos, los migrantes son piezas clave del engranaje de una sociedad. Aportan a la economía, generan diversidad, traen nuevas maneras de entender el mundo y son parte de un círculo que nació con la humanidad.
Ya lo dijo Ian Goldin, profesor de Oxford: “La historia de la migración es la historia de la humanidad y su progreso. Es una historia de cooperación e intercambio pacíficos, pero también de violencia. Se han cometido atrocidades que obligaron a las personas a emigrar contra su voluntad. Sin embargo, a pesar del sufrimiento, la migración sigue siendo la clave del éxito de nuestra especie”. (O)