Deforestación y costo de producción
Ecuador perdió 239.849 hectáreas de bosque entre 2020 y 2024, según MapBiomas Ecuador. En el mismo periodo, el mosaico de agricultura y pastos creció 311.582 hectáreas. En más de 35 años recorriendo los cinco grandes biomas del país he visto avanzar ese cambio de uso de suelo sin que su costo entre jamás en las cuentas del sector agropecuario.
Desde Biodiversidad 2.0, el marco que presenté en enero de 2026, la biodiversidad es infraestructura funcional viva: arquitectura biológica que el país ya tiene instalada y que casi nadie mantiene. En Ecuador regula el caudal que baja del páramo, atenúa la ola en el manglar, sostiene la cría de larvas y recicla nitrógeno y fósforo en el suelo. Cuando esa infraestructura se desmonta, su costo se traslada al productor y termina en la mesa del hogar.
El Niño 2026-2027 y el agro
El 1 de julio de 2026, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, estimó que El Niño 2026- 2027 podría dañar hasta 2 millones de hectáreas en el escenario extremo y 500.000 en el de bajo impacto. Arroz, maíz, banano y piscinas camaroneras son lo más expuesto, y el pico se espera entre octubre de 2026 y enero de 2027. Guayas concentra el 75% del arroz nacional.
Los efectos ya se registran. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos registró 93 eventos adversos entre el 29 de agosto y el 3 de octubre, con Esmeraldas como la provincia más golpeada, y el 28 de septiembre Balao amaneció bajo el agua. La Organización Meteorológica Mundial estima una probabilidad cercana al 100% de que El Niño persista hasta febrero de 2027, con intensidad que podría llegar a muy fuerte.
Un evento extremo golpea más fuerte donde el paisaje perdió capacidad de absorción. Una cuenca deforestada pierde infiltración, y el agua llega de golpe al arrozal. Un suelo sin cobertura pierde carbono orgánico y estructura, y con ellos su retención hídrica. La cascada arranca en el suelo: cuando cae la materia orgánica, colapsan la agregación y la actividad microbiana que sostienen la infiltración, y el paisaje pierde su capacidad de amortiguar el agua. Por eso la deforestación en Manabí o Santo Domingo aumenta el riesgo de inundación aguas abajo, en zonas arroceras como Daule.
La CAF calculó en USD 2.882 millones las pérdidas de El Niño 1997-1998, unos USD 6.070 millones a precios de 2026, con 106.388 agricultores afectados. Hoy el gremio ganadero proyecta pérdidas de USD 141,2 millones y anticipa carne más cara. El seguro agropecuario subvencionado cubrirá cerca de 215.000 hectáreas: una décima parte del daño extremo estimado.
Camarón y alimento balanceado
Ecuador produjo 6,2 millones de toneladas de alimento balanceado en 2025. El 40% fue para camarón y el 35% para aves, según Aprobal. Entre enero y julio de 2026 el camarón exportó USD 5.765,7 millones, un 17,6% más que en igual periodo de 2025 (Banco Central). Dos de sus insumos principales, el maíz y la harina de pescado, están bajo presión.
El maíz nacional cuesta cerca de 55% más que el internacional, cubre apenas el 63% de la demanda y deja un déficit cercano a 700.000 toneladas (Aprobal, junio 2026). El Niño inunda justo las zonas maiceras del Litoral.
La harina de pescado depende de la anchoveta peruana, que vive del afloramiento de Humboldt: agua fría y cargada de nutrientes que sostiene toda la base trófica. El Niño calienta esa columna de agua y la pesquería se desploma. Perú fijó para 2026 su cuota más baja en una década, los desembarques cayeron cerca de 80% según el gremio pesquero, y el Banco Central de Reserva del Perú proyecta una caída de 6,6% del sector pesquero este año.
La Cámara Nacional de Acuacultura advirtió el 1 de octubre que suben a la vez la electricidad, el combustible, la harina y el aceite de pescado, y que el productor no puede trasladar esos costos al precio internacional. Además, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo identificó que casi el 87% de las camaroneras está en zonas susceptibles a inundación, muchas en áreas que antes ocupaba el manglar. Ese manglar retenía crecientes y oleaje; las piscinas que lo reemplazaron quedaron expuestas a ambos. Ecuador recibió esa infraestructura instalada de fábrica y la fue desmontando piscina por piscina.
Canasta básica
La inflación anual de Ecuador fue 1,12% en agosto de 2026, según el INEC. La Canasta Familiar Básica de Consumo costó USD 828,06 ese mes, frente a un salario básico de USD 482. El repunte de abril, 2,60% anual, vino del transporte y del combustible encarecido por la guerra en Oriente Medio.
Ese promedio esconde alzas fuertes en productos puntuales. La naranja subió 67,87% anual en septiembre de 2024; en octubre de 2025 el melloco y el aguacate superaron 10% mensual. Son productos de cadena corta y sin inventario, donde un choque climático llega al precio en semanas.
Maíz caro encarece el balanceado, y el balanceado encarece pollo, huevo, cerdo y leche, la proteína más barata del hogar. El ganado que hoy se vende de urgencia será carne escasa en 2027. El arroz importado entra a precio internacional: el MAGP ya prepara la compra de 12.000 toneladas adicionales, y en 1997 el país importó cerca de 200.000 toneladas.
Una nota técnica para quien cite estas cifras: el INEC cambió la metodología de la canasta en julio de 2026, y la serie nueva no se compara directamente con la anterior.
Migración rural
El Banco Mundial proyecta hasta 17,1 millones de migrantes climáticos internos en América Latina hacia 2050, empujados por escasez de agua, caída de productividad agrícola y subida del nivel del mar (Groundswell). El mismo informe calcula que restaurar ecosistemas y cerrar brechas de desarrollo podría reducir esa migración hasta 80%.
En Cuenca, el 65% de la población vivía en zona rural en 1955; con el Censo 2022 la proporción bajó a 37%. Hacia fuera, 124.992 personas emigraron entre 2019 y 2022, en su mayoría hombres jóvenes de 15 a 29 años, y el INEC detectó un aumento de la emigración en áreas rurales.
Con el campesino que deja la finca se van el manejo de semillas y la lectura del calendario de lluvias. La parcela diversificada suele terminar en pasto o monocultivo, y la ciudad recibe a una familia que ahora compra lo que antes producía. Eso reduce la oferta local de alimentos y aumenta la demanda en las ciudades.
Proyecciones
Un estudio de la CEPAL, citado por el BID, estima que la pérdida de biodiversidad puede restar 3,3% del PIB real regional hacia 2030 por la caída de polinización, pesca y bosque nativo. El BID calcula que cerca del 20% del empleo regional depende directamente de servicios ecosistémicos. La FAO describe para Ecuador una paradoja en su informe SOFI 2025: baja el hambre medida mientras sube la inseguridad alimentaria moderada y grave.
A inicios de octubre la CAF abrió una línea inicial de USD 1.000 millones para que los países de la región enfrenten El Niño, y el Gobierno consolidó un plan nacional de USD 650 millones. La CAF destinará su línea a proteger a las poblaciones más vulnerables y a fortalecer la gestión de riesgos.
Con estos datos, para los próximos seis meses espero presión en maíz y arroz desde enero de 2027, balanceado más caro en el primer trimestre, márgenes camaroneros comprimidos y carne de res al alza por liquidación de hato. La inflación general puede seguir baja mientras la de alimentos de cadena corta sube.
Propongo cuatro medidas: restaurar bosque ribereño en cuencas maiceras, proteger el manglar como infraestructura de cría, pagar al productor por función ecosistémica medida e incorporar el riesgo de naturaleza en el crédito agrícola. Todas reducen la exposición de la producción agrícola a eventos como el que hoy atraviesa la Costa. El problema es de escala. Según el Foro Económico Mundial, en su informe Nature Risk Rising de 2020, USD 44 billones de generación de valor económico, más de la mitad del PIB mundial, dependen de forma moderada o alta de la naturaleza, mientras los flujos financieros hacia soluciones basadas en la naturaleza rondaban los USD 150.000 millones anuales, según el informe State of Finance for Nature 2022 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Esa brecha de 293 veces es lo que llamo el Déficit de Protección. Ningún ingeniero aceptaría mantener un puente con esa proporción, y sin embargo así administramos la infraestructura que nos da de comer. (O)