La batalla por las tierras raras
David Paredes Periodista
David Paredes Periodista
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló en distintas ocasiones que su gobierno tendrá injerencia directa en la venta del crudo de Venezuela hasta que el país sudamericano encuentre una transición política. Esto, luego de que Nicolás Maduro fuera capturado, el 3 de enero de 2026, para enfrentar a la justicia estadounidense.
Venezuela tiene una de las mayores reservas de crudo del mundo con 303.000 millones de barriles, según la Agencia Internacional de Energía (AIE). Pero también es un punto estratégico por sus minerales, yacimientos de gas natural y tierras raras.
El subsuelo venezolano cuenta con la décima reserva de gas natural más importante del mundo, por detrás de gigantes como Rusia, Irán y Qatar, que manejan el 50% global de este recurso. Además, tiene una de las reservas geológicas de oro más importantes de América Latina.
Según el portal S&P Capital IQ, en Venezuela se han identificado 24 minas de oro que contendrían un estimado de 74,98 millones de onzas, lo que equivale a 2.434 toneladas. Esta cantidad la situaría en el quinto lugar de las mayores reservas geológicas de este metal precioso a escala mundial. Está debajo de Estados Unidos (8.133 toneladas), Alemania (3.350 toneladas), Italia (2.452 toneladas) y Francia (2.437 toneladas).
¿A Donald Trump le interesan estas tierras raras? En su primer mandato, en 2017, incluyó estos minerales estratégicos entre los materiales fundamentales para la seguridad nacional estadounidense.
En febrero de 2025, el presidente estadounidense condicionó la ayuda militar a Ucrania a tener acceso a sus tierras raras. En mayo firmó un acuerdo para la explotación de minerales en esa nación europea, que fue atacada por Rusia, el 24 de febrero. Desde entonces se mantiene la guerra ruso-ucraniana.
Ucrania cuenta con 21 de los 30 minerales calificados por la Unión Europea como materias primas esenciales. Tiene 450.000 toneladas de reservas de litio, que se utiliza para fines médicos y para la fabricación de baterías.
Para Trump, hacerse de estos recursos naturales podría ser la clave para contrarrestar el poder de China en el mercado de tierras raras a escala global. El gigante asiático concentra la mayor parte de las reservas comprobadas de este tipo de materiales y domina refinación y exportación de derivados, que son primordiales para la fabricación de armamento, chips, pantallas, tecnología aeroespacial, autos eléctricos, entre otros.
Iván Villarreal, geólogo ecuatoriano experto en tierras raras, explica que estos minerales se llaman así no por su rareza en sí, sino por su escasez y dificultad para explotar.
Este grupo de minerales reúne 17 elementos químicos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, holmio, erbio, tulio, iterbio, disprosio, lutecio, escandio, itrio). Todos son esenciales para la fabricación de imanes, turbinas, armas, fuentes de energía limpia, chips, baterías y pantallas para computadoras, televisores y celulares.
“Las tierras raras son valiosas porque son escasas en abundancia. Su concentración es pequeña, lo que las hace atractivas cuando se encuentran en acumulaciones interesantes en ciertas zonas geológicas”, asegura Villarreal.
Según el portal Funds Society, en 2025, este tipo de minerales movió entre US$ 6.500 millones y US$ 8.400 millones aproximadamente a escala global. El Servicio Geológico de Estados Unidos, en su informe Mineral Commodity Summaries 2025, con datos de producción hasta 2024, expone que China es el mayor productor y exportador de estos elementos y sus derivados, con un 90 % de participación en el mercado. Le siguen Estados Unidos, Birmania, Madagascar, Brasil, Australia y Nigeria.

Venezuela tiene una dotación relevante de coltán, indispensable para la fabricación de celulares, sistemas GPS y consolas. En 2010, el entonces presidente Hugo Chávez confirmó la presencia de ese mineral en el subsuelo del país. Además, cuenta con reservas de uranio y torio, elementos radioactivos con potencial de uso en generación de energía nuclear.
En ese contexto, el país se convierte en un punto estratégico. Sus 111.843,70 kilómetros cuadrados en el Arco Minero de Orinoco, en el estado de Bolívar, En el sur del país, tiene alta probabilidad de encontrar tierras raras. Hay bauxita, coltán, niobio y torio, además de metales y piedras preciosas como oro y diamante.
“Venezuela es un punto estratégico debido a su conformación geológica. Hacia el oriente de este país se encuentra parte del cratón guayanés brasileño, que es la base donde se asienta el continente y donde existe la potencialidad de tierras raras”, explica Villarreal.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en Sudamérica, la mayor reserva cuantificada de tierras raras está Brasil, con un aproximado de 21 millones de toneladas métricas.

La Agencia Internacional de Energía asegura que la fabricación de vehículos eléctricos y el almacenamiento energético en baterías representarán aproximadamente la mitad del crecimiento de la demanda de tierras raras durante las próximas dos décadas.
Villarreal advierte que el auge de la inteligencia artificial incrementará aún más el valor estratégico de estos minerales. Aunque considera que la extracción de estos recursos es una tarea compleja. Primero, porque el gobierno venezolano no ha cuantificado sus reservas y porque en las zonas donde más potencial existe, también operan grupos irregulares.
El Banco Mundial pronostica que la demanda de cobre, litio, grafito y níquel se duplicará para 2040. Se requerirán más de US$ 500.000 millones en inversiones para satisfacer al mercado.
“Las tierras raras determinarán la geopolítica. Al ser minerales escasos y con pocos productores a nivel mundial, los países con crecimiento en la producción de tierras raras podrán imponer las reglas del juego y gestionar o influenciar en las decisiones políticas de una región o a nivel mundial”, asegura Villarreal.
Ecuador tiene un alto potencial de tierras raras livianas, que son apetecidas para la fabricación de imanes y motores. En un reciente estudio del Instituto de Investigación Geológico y Energético (IIGE), publicado en septiembre de 2025, se detectó indicios de tierras raras cerca del río Cofanes, en el norte de la Amazonía, provincia de Sucumbíos.
En la investigación se analizaron sedimentos del río y se detectó concentraciones de tierras raras en zonas puntuales, especialmente donde existen fallas geológicas y contactos entre distintos tipos de rocas.
Iván Villarreal, experto en tierras raras y geólogo ecuatoriano, explica que Ecuador tiene las condiciones para que existan en el norte, donde hay vestigios de berilio, un mineral estratégico que es utilizado y apreciado por la industria aeroespacial. En el centro y sur del país hay posibilidades de encontrar tierras raras en la frontera entre los cantones de Oña y Yacuambi, entre las provincias de Azuay y Loja. Esta zona es conocida por estudios geoquímicos de estaño y tungsteno, presentando granitoides y anomalías de elementos como cerio, zinc y cobre.
Estados Unidos batalla con China para controlar los minerales estratégicos del mundo. El Instituto Geológico de Estados Unidos coloca a Sudamérica como una de las zonas estratégicas para la exploración y explotación de tierras raras y minerales tradicionales.
América del Sur posee el 20 % de las reservas mundiales de petróleo y el 3,45 % de gas natural; el 95 % de niobio, el 93 % de litio, el 54 % de renio, el 39 % de plata, el 39 % de cobre, el 29 % de estaño, el 19 % de hierro; 17 % de oro y el 15 % de bauxita.
Para Estados Unidos, controlar esta zona le permitiría dejar de depender de China, que es su mayor proveedor de materiales derivados de tierras raras como microchips y tecnologías para la industria de autos eléctricos y energías limpias.
También hay el interés por controlar Groenlandia. Así lo dio a conocer Trump, después de la intervención militar estadounidense, en Venezuela. La enorme isla en el Ártico cuenta con una enorme reserva de tierras raras que no han sido exploradas.
Estudios geológicos estiman la presencia de aproximadamente 1,5 millones de toneladas de itrio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio, lutecio y galio. Para los expertos, al estar cubierta por hielo, su extracción se vuelva compleja y más costosa.
La política arancelaria de Estados Unidos también repercute en el mercado de tierras raras. China redujo sus exportaciones de tierras raras y subproductos como semiconductores, fibra óptica y paneles solares.
Los dos primeros metales que China dejó de exportar fueron el germanio y el galio, que son utilizados para la fabricación de chips, comunicaciones 5G, radares y visión nocturna. (I)