Forbes Ecuador
22 Octubre de 2026 04.03

David Paredes Periodista

200.000 toneladas de acero y 52 años de historia que se exportan

Robert Pakuts, CEO de IPAC
Fotos Robinson Chiquito para Forbes Ecuador
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Industria Procesadora de Acero (IPAC) se fundó en 1972 de la mano de dos chilenos en un taller en Guayaquil. Actualmente, exporta 25.000 toneladas de acero al año en forma de tubos a seis destinos. En 2025 generó ingresos por US$ 170,78 millones, según la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros. El CEO de origen chileno, Robert Pakuts, cuenta la historia a Forbes Ecuador.

Era 2004, cuando una llamada desde Guayaquil le cambió la vida al chileno Robert Pakuts, actual CEO de Industria Procesadora de Acero (IPAC). Al otro lado de la línea, uno de los altos directivos lo contactó y le propuso que dirigiera la compañía. Hasta ese momento, el ejecutivo llevaba 14 años trabajando en un grupo industrial de su país, integrado por varias empresas dedicadas a los materiales de construcción. 

Este ingeniero civil de 62 años aceptó la oferta. Entonces, tenía 40 años cuando arribó al Puerto Principal y se sentó en la mesa directiva de la compañía. "Cuando llegué a IPAC, me encontré con una organización que le iba bien, pero necesitaba otro impulso para crecer, ser competitiva y exportar".

En sus primeros años de gestión, Pakuts impulsó el aumento de la capacidad productiva y se atrevió a romper paradigmas. Asegura que su mayor logro fue empoderar a los colaboradores e incorporar nueva tecnología que les permitió diversificar el portafolio de productos. 

Actualmente, procesa 200.000 toneladas de acero y cuenta con más de 2.000 productos en su portafolio. Sus canaletas, perfiles, techos, cubiertas, flejes, paneles aislantes, tubos estructurales y eléctricos llegan a más de 10.000 clientes.  

"Tenemos una diversa clientela. Atendemos a distintas industrias como la agrícola, naval, automotriz, eléctrica, energía, pesquera y acuicultura. También trabajamos con maestros que acuden a nuestros locales, maestranzas y artesanos que van a nuestros locales a comprar algún producto pequeño".

IPAC opera en tres plantas que operan en 85.000 metros cuadrados y cuenta con 26 líneas de producción. 

Desde 2004, esta organización multiplicó tres veces sus ventas. En 2025, sus ingresos fueron de US$ 170,78 millones, según la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros. Cuenta con un equipo de 470 colaboradores y una capacidad instalada de fabricación de 280.000 toneladas.

Productos de exportación 

Esta firma del sector metalmecánico se fundó en 1972 y empezó en un pequeño taller de Guayaquil, donde solo se fabricaban perfiles. Agustín Maffei llegó de Chile y se instaló en el país partiendo prácticamente desde cero. 

Creó la compañía con la misión de proveer productos de acero a las constructoras y maestranzas que estaban en auge en el Puerto Principal. Contaba con un portafolio de productos limitado, en un mercado donde el acero no estaba entre los procesos constructivos en aquella época.  

Más de 50 años después, la empresa envía 25.000 toneladas de acero a seis destinos. El material viaja vía terrestre y marítima a Perú, Colombia, Bolivia, Chile y Uruguay. Esto corresponde al 12,5 % de su facturación.

La última incursión internacional que se hizo fue a Canadá. Para abrir ese mercado tuvieron que invertir en certificaciones especiales y tiempo para diseñar productos que se ajustaran a los requerimientos técnicos y a las exigencias del consumidor de ese país. 

Para llegar a ese destino, la empresa obtuvo la aprobación de Underwriters Laboratories, una organización independiente que verifica que cada producto, que entrará a Canadá y Estados Unidos, cumpla con estrictos estándares de calidad y seguridad.

"Más que exportar un commodity que se basa solo en el precio, a nosotros nos tomó años conseguir las certificaciones para ingresar a determinados mercados. Una vez que las obtuvimos y superamos las pruebas de laboratorio, conseguimos la autorización. La negociación comercial viene después, como una segunda etapa. En nuestra estrategia no empezamos por la parte comercial, sino resolviendo primero toda la parte técnica".

El producto que viaja miles de kilómetros por el continente tiene características diferentes al que se comercializa en el mercado local. Lo más demandado en el extranjero es la tubería, que se utiliza en proyectos de construcción, en la protección eléctrica, la construcción estructural y en procesos industriales o sanitarios de alta exigencia.

"Cada pieza está hecha a la medida, con calidad de acero, medidas y certificaciones distintas a las de Ecuador".

Las exportaciones no son nuevas. La firma incursionó en el comercio exterior entre 2004 y 2005, cuando Robert Pakuts asumió como CEO. Los primeros envíos se realizaron de manera simultánea hacia Colombia y Perú. 

Ambos países vecinos ofrecían una gran facilidad logística para extender el alcance de la empresa por vía terrestre, lo cual representaba un proceso logístico relativamente similar al que ya realizaban de forma doméstica o local.

"Las exportaciones fueron la fórmula que encontramos para crecer. Estábamos enfocados en lo local y dijimos, bueno, veamos posibilidades para expandir nuestra capacidad instalada y así empezamos a vender a Perú y a Colombia". 

El salto al grupo suizo

En 2008, cuatro años después de que Robert Pakuts asumiera el liderazgo de la industria, sus propietarios decidieron vender una parte de sus acciones al grupo suizo Duferco International Trading Holding (DITH Group), que tiene presencia en 80 países. 

Hasta 2015, cuando se concretó la venta del 100 % de las acciones, los fundadores chilenos eran socios minoritarios. Actualmente, la organización opera bajo los lineamientos de la multinacional, pero goza de autonomía para diseñar productos nuevos. 

En América, DITH Group también tiene unidades de negocio en Chile, Argentina, Brasil, Perú, Bolivia, Colombia, Guatemala, México y Estados Unidos. Esto le permite a IPAC consolidar su presencia internacional en países de la región. 

A escala nacional, IPAC tejió una red de distribución sólida. Cuentan con 20 locales en Quito, Guayaquil, Portoviejo, Esmeraldas, Ambato, Ibarra, Durán, Loja, Santo Domingo, Quevedo, Machala, Manta y Santa Elena.  

"Cada uno de estos establecimientos tiene su propia bodega, lo que facilita la cercanía con los clientes, especialmente con los pequeños artesanos o maestros que compran para sus necesidades diarias".

Más allá de la venta directa en mostrador, los locales funcionan como centros de apoyo logístico para atender a los distribuidores e industrias de cada zona.

"Cada local tiene un enfoque de apoyo logístico, de servicio a nuestros clientes y de venta directa en mostrador. Esta última no es tan relevante: puede variar entre 100 y 200 toneladas. Lo verdaderamente importante es lo que se despacha desde ahí a través de la logística para atender a los clientes de la zona; eso es lo más significativo".

Además, cuentan con una alianza estratégica con Disensa, la red de tiendas de materiales para la construcción y mejoramiento del hogar de Holcim. Sus productos están en las 600 franquicias de este grupo empresarial. 

Inversiones en energía sostenible

En los últimos cuatro años, desde 2022, IPAC invirtió US$ 2,3 millones en la instalación de su parque solar, que le permitirá hasta abril de 2027 generar el 80 % de su propia energía para sus operaciones. 

Este proyecto se hizo en dos etapas. En la primera, que costó US$ 1 millón, se creó la primera planta fotovoltaica de 1,3 megavatios, que luego fue ampliada a 2,3 megavatios. Esto les permitía cubrir el 40 % de su requerimiento energético. 

En este 2026, el proyecto creció. Se invirtieron US$ 1,3 millones para la ampliación de su propia red a 3,8 megavatios. La planta estará funcionando en abril de 2027 y permitirá autogenerar el 80 % de la energía que demandan sus operaciones. El excedente que ya se produce en la época de mayor radiación es inyectada al sistema nacional interconectado.   

En su estrategia de crecimiento está adquirir nueva tecnología y utilizar herramientas de inteligencia artificial.

"Hemos realizado inversiones que rondan el US$ 1 millón en una serie de seis proyectos que involucran software, hardware y asesoría de empresas especializadas". Estos se enfocan en sistemas de cámaras para mejorar la seguridad industrial, automatización de inventarios y controles de despacho.

También se está automatizando su planta de galvanizado. Se adquirieron sensores, programas y equipos adicionales para convertirla en una fábrica inteligente que pueda ser controlada incluso desde un teléfono celular. 

Después de 20 años al mando de IPAC, Robert Pakuts sabe que el activo más importante de la organización es su gente. Para él, es primordial preocuparse por el bienestar de los colaboradores y de sus familias.

"El activo más importante de cualquier organización es su gente; invertir en las personas y empoderar al equipo humano es la clave para transformar una empresa".

Con el tiempo, aprendió a vivir en Ecuador, un país que considera extraordinariamente dinámico en lo climático, político y económico. 

"Ecuador es un país totalmente atípico, muy especial en ese sentido por toda la diversidad en todos los aspectos, políticos, climáticos, económicos", asegura.

También explica que ante situaciones difíciles o de incertidumbre, lo más importante es mantener una gestión financiera prudente y "cuidar la caja de la empresa", siendo su flujo mucho más relevante en esos momentos que un resultado financiero.

Como líder, destaca la importancia de no perder la visión a largo plazo por resolver las urgencias del momento. Su mayor legado, dice, es formar y dejar nuevos líderes internos para construir una organización autónoma que no dependa de una sola cabeza, que conserve sus valores y que se adapte a los cambios. (I)

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