Conozca cómo abordar el oversharing, para generar un ambiente de trabajo respetuoso con los límites personales y propicio para el crecimiento profesional.
Dado que la polarización social influye en el trabajo, cuando el mundo está en conflicto lo único que se puede esperar es que este conflicto “rutinario” en el lugar de trabajo aumente y erosione aún más nuestra capacidad de trabajar bien juntos. Aquí, tres cosas que se pueden hacer para revisar el lenguaje, ampliar el pensamiento y bajar la temperatura.
Los mandatos por la presencialidad aumentaron. Los jefes tienen más poder para imponer el tiempo cara a cara. Sin embargo, después de años de trabajo remoto, el papel de la oficina cambió, lo que generó un amplio replanteamiento de para qué sirve realmente el “lugar de trabajo”.
Cuando se crea un ambiente de amistad laboral incrementa 10% el nivel de productividad y 2% las ventas de una organización, según un estudio del Future Work Institute.
Las organizaciones tienen que dar un giro a su cultura corporativa si quieren sobrevivir y prosperar en el mundo de la colaboración virtual después de la pandemia.
Tener un amorío en la oficina ha sido desde siempre un tema tabú. La exposición constante genera preferencias, más allá de la ubicación geográfica, lo que puede explicar por qué el romance en la oficina ha sobrevivido en la era de la virtualidad.
En América Latina se pierde hasta un 40% del tiempo en reuniones improductivas. ¿Cómo se puede revertir la aversión a las reuniones? ¿De qué forma diagramarlas para que sean rápidas, ágiles y efectivas?
Según describe un reporte de Mercer, empleadores de Argentina mantendrán la modalidad de trabajo híbrida, impulsarán el trabajo desde localidades alejadas, pero menos del 5% evalúa reducir la semana laboral a cuatro días.
Aquí están los comportamientos negativos y positivos más contagiosos que pueden ayudar a impulsar el rendimiento de tu equipo y hacer que todos los que te rodean se sientan más cómodos y aumenten su espíritu de colaboración (¡O todo lo contrario!).
Diferentes estudios demuestran que la capacidad de un equipo para reflexionar colectivamente sobre sus objetivos, estrategias y procesos puede mejorar el aprendizaje, la creatividad y la innovación.
En el marco del III Congreso Bienestar y Salud Mental Digital, organizado por Cibersalud.org, ejecutivos de diversas empresas compartieron su visión acerca de esta problemática.