Expertos en seguridad advierten que el problema más urgente ya atraviesa las empresas, que incorporan IA sin la supervisión necesaria y quedan más expuestas a errores propios que a una ofensiva externa.
La empresa dejó Stargate UK en pausa ante reglas poco previsibles y costos eléctricos demasiado altos, un revés para los planes de Londres de atraer inversiones y ganar capacidad propia para desarrollar inteligencia artificial.
La cancelación abrupta del acuerdo de US$ 1.000 millones entre Sora y Disney por parte del gigante de la IA es solo un ejemplo. Al anunciar una de las mayores rondas de financiación de la historia, OpenAI ha pregonado cientos de miles de millones en otros acuerdos y productos que aún no se han materializado.
Con aportes de Amazon, Nvidia y SoftBank, la startup buscará acelerar su infraestructura y impulsar el programa “Frontier” para clientes corporativos. Asegura que ChatGPT suma 900 millones de usuarios semanales y crece la pelea en la cima tech.
Como CEO de OpenAI, el multimillonario de 40 años fue quien impulsó ChatGPT, popularizó la inteligencia artificial y construyó una empresa valuada en US$ 500.000 millones.
En dos entrevistas exhaustivas con Forbes, Altman abordó temas que no se pueden incluir en nuestro artículo de portada. Aquí están sus comentarios sobre diversos temas, desde la investigación de vacunas hasta las críticas que sostienen que apoya a empresas para resolver problemas que él mismo contribuyó a crear.
La empresa liderada por Sam Altman confirmó su alianza con Snowflake, plaraforma de datos de IA. El objetivo es generar agentes empresariales por fuera del ecosistema de Microsoft.
Con un equipo reducido y tecnologías de verificación biométrica en evaluación, OpenAI avanza con un proyecto de plataforma social que busca diferenciarse de la oferta actual al priorizar cuentas reales y limitar el avance de los bots.
La empresa prueba con avisos en las respuestas de su chatbot para usuarios gratuitos de EE.UU. y del nuevo plan Go. La presión por reducir pérdidas millonarias y sostener su infraestructura tecnológica obliga a buscar ingresos fuera de las suscripciones.
Su paso por Y Combinator, el vínculo con Microsoft y el instinto para detectar oportunidades marcaron una trayectoria que aporta pistas valiosas para quienes están construyendo su propio camino.
Son en total 46 los emprendedores que fundaron sus empresas antes de los 30, las escalaron y hoy se convirtieron en multimillonarios. Sam Altman, Alexandr Wang, Taylor Swift y más. Quiénes son.
OpenAI abrirá en diciembre la puerta al contenido erótico, y con ello redefine cómo nos conectamos con la inteligencia artificial. Lo que parece solo un ajuste técnico es, en realidad, un experimento a gran escala sobre intimidad digital, privacidad y monetización del deseo.
La deuda comprometida supera por mucho los ingresos reales de la empresa, que aún no demostró cómo va a sostener semejante apuesta. Altman, sin participación accionaria y con apoyo de los socios, se mueve con total libertad en un tablero donde los riesgos parecen ajenos.
La apuesta por la energía nuclear como soporte del crecimiento de la inteligencia artificial disparó el valor de Oklo, una startup fundada por una pareja de ingenieros del MIT. Con respaldo político y vínculos con Sam Altman, la empresa vale más de US$ 21.000 millones, aunque todavía opera con pérdidas.
La compañía de Sam Altman suma funciones de comercio electrónico a su chatbot y apunta a meterse en la pelea por las compras online. En Estados Unidos, ya se pueden adquirir artículos y se espera la incorporación de marcas que operan con Shopify.
La empresa, ahora rebautizada como Irregular, se especializa en detectar fallas en modelos antes de que salgan al mercado. Su equipo, formado por hackers éticos y ex campeones de debate, ya puso a prueba a Claude, GPT-5 y otros sistemas que tienen todo para revolucionar el futuro digital.
La cena se hará en el renovado jardín del ala oeste, con ausencias notorias como la de Elon Musk y una agenda que mezcla inteligencia artificial, negocios y gestos de poder.