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Foto: Nvidia
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La compañía apuesta por CPU, sistemas integrados e infraestructura soberana de inteligencia artificial para sostener su expansión global, mientras China se perfila como el principal riesgo para los próximos años.

3 Junio de 2026 10.13

Las acciones de Nvidia (NVDA) mantienen una trayectoria de crecimiento que trasciende las GPU tradicionales. Cada vez más clientes compran sistemas integrados de IA que combinan computación, redes, software y servicios, una estrategia que la posiciona para captar una mayor porción de la inversión en infraestructura de inteligencia artificial

Ese rol ampliado ya se extiende a mercados relacionados, especialmente el de las CPU, mientras la compañía avanza con una iniciativa de gran escala para convertirse en un proveedor clave y competir con AMD (AMD) e Intel (INTC). Esta trayectoria le da a Nvidia un potencial concreto para elevar su capitalización de mercado hasta cerca de US$ 10 billones en los próximos años.

El posible ascenso de Nvidia hasta una valuación de US$ 10 billones expone el enorme dominio que un puñado de gigantes tecnológicos puede ejercer sobre el mercado de inversiones. Aunque apostar por ese crecimiento ofrece un potencial de ganancias significativo, también profundiza la concentración del mercado y la asimetría de los índices que suelen asociarse con las Siete Magníficas.

Dos factores principales podrían impulsar la próxima fase de crecimiento de Nvidia. El primero es la transición del entrenamiento de modelos de IA a su despliegue. El entrenamiento implica costos de forma intermitente, mientras que la inferencia genera costos cada vez que un usuario interactúa con una aplicación de IA. A medida que la IA gana profundidad en el software y los sistemas autónomos asumen tareas más complejas, la demanda de computación para la inferencia podría aumentar considerablemente. 

Nvidia
La demanda de infraestructura de IA impulsa nuevos negocios en CPU y proyectos soberanos. (Foto: Nikolas Kokovlis/NurPhoto vía Getty Images)

Nvidia ocupa una posición estratégica para capturar esa demanda. Las organizaciones que dependen de su ecosistema de software CUDA enfrentan costos de migración significativos, y la próxima arquitectura Vera Rubin apunta a mejorar la eficiencia de la inferencia mediante mayor rendimiento y menor consumo de energía.

El segundo catalizador de crecimiento es la IA soberana. Los gobiernos invierten cada vez más en capacidades nacionales de IA para mantener los datos sensibles dentro de sus jurisdicciones y reducir la dependencia de proveedores tecnológicos extranjeros. La amplia cartera de chips, redes, sistemas y software de Nvidia posiciona a la compañía como un socio ideal para este tipo de iniciativas. 

Esa oportunidad ya muestra una escala considerable: los ingresos vinculados con la IA soberana se triplicaron y superaron los US$ 30.000 millones en el año fiscal 2026. Además de las grandes tecnológicas, los gobiernos y las entidades estatales podrían convertirse en otra fuente relevante de demanda de infraestructura de IA.

Cuando se incorpora la nueva oportunidad en CPU, el panorama de ingresos se vuelve todavía más atractivo. Si estos factores mantienen su trayectoria ascendente, las posibles implicancias para los ingresos totales son sustanciales.

El impacto del interés compuesto en el potencial de ganancias

Los analistas prevén que los ingresos aumenten un 80% este año y casi un 40% el año siguiente. Si el crecimiento se mantiene cerca del 25% al año siguiente, Nvidia podría alcanzar ingresos de alrededor de US$ 680.000 millones en el ejercicio fiscal 2029. Eso equivale a un crecimiento anualizado de aproximadamente el 47%

Nvidia - SE PUEDE USAR - (Foto: Nvidia)
La expansión en centros de datos y CPU refuerza el peso de la compañía en la carrera global por la IA. (Foto: Nvidia)

Se espera que los márgenes bajen del 63,0% al 57,6%, ya que las cifras de los últimos doce meses (LTM, por sus siglas en inglés) muestran una leve concesión respecto del promedio a largo plazo. En conjunto, esto llevaría las ganancias de US$ 159.600 millones a aproximadamente US$ 395.000 millones, lo que representa un incremento de casi 2,5 veces.

Acá empieza la divergencia entre la acción y las ganancias. La relación precio-beneficio (P/E) de NVDA se ubica actualmente en 32,1 veces, por debajo de su promedio de los últimos tres años de 56,1 veces. Este escenario reduce aún más ese múltiplo, hasta 24,1 veces, ya que una tasa de crecimiento esperada más lenta no alcanza para sostener siquiera el múltiplo actual. Ese cambio recorta aproximadamente un 25% de los beneficios que podrían haber surgido del crecimiento de las ganancias.

Al aplicar ese múltiplo más bajo a las mayores ganancias, la acción alcanzaría un valor superior a US$ 390, lo que implicaría una capitalización de mercado de US$ 9,5 billones, frente a los US$ 5,1 billones actuales. Esto representa una suba de aproximadamente el 85% respecto del precio de cotización actual. La trayectoria de las ganancias se mantiene sólida; sin embargo, el múltiplo ya absorbió una parte significativa de ese potencial antes de que se refleje en el precio de la acción.

Factores que podrían impulsar el crecimiento de los ingresos

La introducción de la serie de procesadores Vera podría acelerar el crecimiento de los ingresos por encima de su ritmo actual. La gerencia afirma que los procesadores Vera le abren a la compañía el acceso a un nuevo mercado potencial total (TAM, por sus siglas en inglés) de US$ 200.000 millones. Más concretamente, Nvidia ya prevé alcanzar ingresos por procesadores de casi US$ 20.000 millones solo este año. Si a eso se suma la creciente demanda de GPU para IA, la compañía cuenta con otra vía para aumentar su participación de mercado en el segmento de centros de datos.

Nvidia, Vera Rubin - SE PUEDE USAR - (Foto: Nvidia)
Vera Rubin busca elevar la eficiencia de la inferencia y sumar otra fuente de ingresos al negocio de IA. (Foto: Nvidia)

Factores potenciales de desaceleración

Un riesgo geográfico significativo pesa sobre las perspectivas futuras. La gerencia excluye específicamente de sus previsiones cualquier ingreso proveniente de la computación para centros de datos en China. Además, la compañía reconoce que todavía no registró ingresos por ciertos envíos autorizados a clientes con sede en dicho país.

¿El crecimiento compuesto es real?

Para que la narrativa de crecimiento se sostenga, la desaceleración debe estabilizarse en torno al 46%, en lugar de profundizarse. El múltiplo representa otra variable clave: la proyección lo reduce de 32,1 a 24,1 veces para reflejar una tasa de crecimiento esperada más baja. Si el crecimiento se mantiene mejor de lo previsto, esa compresión podría revertirse, lo que habilitaría un potencial alcista todavía mayor.

Los ingresos adicionales provenientes de la CPU Vera actúan como un catalizador concreto que compensa el negocio de centros de datos en China, que Nvidia ya había excluido de sus previsiones.

¿Deberías invertir en Nvidia?

Una evaluación exhaustiva a tres años de un solo activo sigue siendo una apuesta riesgosa, como lo demuestra la volatilidad histórica en las caídas del mercado. Los inversores que realizan este tipo de análisis para acciones individuales muchas veces buscan un marco similar para una cartera diversificada, en parte por disciplina y en parte porque incluso la tesis más sólida sobre una sola acción puede fallar debido a factores imprevistos que el análisis no contempla.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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