Los desafíos del sector exportador se abordaron en el Congreso Internacional de Mujeres en Comercio Exterior
Julissa Villanueva Periodista
Julissa Villanueva Periodista
La apertura de mercados, los acuerdos comerciales, la digitalización, la seguridad, la competitividad y la inversión logística son algunos de los temas que se trataron en el IV Congreso Internacional de Mujeres en Comercio Exterior, que organizó la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) y Organization of Women in International Trade (OWIT) Capítulo Ecuador.
Guayaquil fue el epicentro para este encuentro que reunió a mujeres empresarias de todo el país y expertos internacionales invitados para conocer la experiencia del sector exportador en Perú, Colombia, Costa Rica y Panamá. El encuentro se realizó el 12 de marzo de 2026.
Sandra Carvajal, gerente regional del Caribe de la Asociación Nacional de Comercio Exterior de Colombia; Liz Soto, miembro del Consejo ejecutivo la Asociación de Exportadores de Perú (ADEX); y, Giomar González, directora de la Asociación Panameña de Exportadores (APEX) coincidieron que en la diversificación de mercados, los países de la región también tienen que volver los ojos a Latinoamérica y no solo ver a la Unión Europea y Estados Unidos. Además, desarrollar una ley de zonas francas es una herramienta necesaria para impulsar las exportaciones y atraer inversión extranjera.
Frente a las trabas arancelarias, “debemos ver el comercio interregional y vernos con confianza”, señaló González. Soto destacó que Perú tiene 22 acuerdos comerciales y están por concluir con Indonesia e India. Dijo que la convicción es que el sector público y el privado deben estar aliados para impulsar el comercio exterior. Mencionó que esos acuerdos son una oportunidad para países que quieran sacar sus productos desde Perú para beneficiarse de las excepciones.
En un segundo panel se analizó el reto del exportador: seguridad y competitividad. Galo Nina, agregado de cooperación de la Unión Europea (UE) en Ecuador; Iliana González, directora ejecutiva de la Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (Asotep); y Caterina Costa, presidenta ejecutiva de Poligrup S.A.
Durante el diálogo, Nina adelantó dos anuncios considerados relevantes para el ecosistema exportador. El primero fue que Ecuador se posiciona como uno de los primeros países de la región en implementar el proyecto Carga Segura, del programa europeo SERPAZ, que busca reforzar los protocolos de protección dentro de la cadena logística. “El proyecto busca crear alianzas público-privadas para enfrentar los retos de seguridad en la cadena logística”, explicó. Su lanzamiento se registró en julio de 2025, con el apoyo del Puerto de Amberes-Brujas y el Reino de Países Bajos.
El segundo corresponde al desarrollo de nuevos programas de cooperación bajo la estrategia europea Global Gateway. “Estamos construyendo la posibilidad de anunciar próximamente el siguiente paquete de Global Gateway en temas de digitalización y transporte marítimo”, señaló el funcionario, al destacar el papel del comercio exterior en la relación económica entre Ecuador y el bloque europeo. “Es un proyecto único en América Latina y ya existe interés de otros países por conocer esta experiencia”, señaló.

Este anuncio se suma a una iniciativa que la UE activó en agosto de 2025 con la estrategia de Producción Más Limpia (PML) en Ecuador. El programa busca fortalecer la competitividad empresarial bajo criterios de sostenibilidad y prevé que, en 18 meses, más de 50 empresas implementen planes de eficiencia energética y optimización de recursos, con metas que incluyen reducir al menos 50 toneladas de CO₂, generar ahorros de hasta US$ 1,5 millones y fortalecer las capacidades técnicas de más de 450 profesionales.
Desde el frente logístico, Iliana González subrayó que la competitividad portuaria depende cada vez más de la integración tecnológica y de inversiones sostenidas en infraestructura, automatización y control de operaciones. El crecimiento del comercio exterior impulsa proyectos que buscan ampliar la capacidad operativa y reforzar los sistemas de seguridad en terminales marítimas, un factor que incide directamente en la confianza de las cadenas logísticas internacionales.
“Hoy no podemos hablar solo de infraestructura o procesos. La transformación digital es un pilar fundamental para la competitividad”, afirmó.
El avance del comercio exterior respalda esta necesidad de inversión. González señaló que el movimiento portuario ecuatoriano pasó de entre seis y siete millones de toneladas métricas hace dos décadas a cerca de 31 millones en la actualidad. Este crecimiento exige infraestructura tecnológica capaz de garantizar eficiencia operativa y seguridad logística. El sector privado proyecta inversiones cercanas a US $620 millones hacia 2030, con aproximadamente 400 millones ya comprometidos. También la expectativa se centra en la segunda fase del dragado del canal de acceso marítimo a los puertos de Guayaquil.
Desde el sector empresarial, Caterina Costa destacó que la tecnología dejó de ser exclusiva de las grandes corporaciones y hoy forma parte del alcance operativo de empresas de distintos tamaños. “La digitalización hoy es accesible para todo tamaño de empresa. Hay herramientas incluso para las más pequeñas, pero deben ir siempre de la mano con la seguridad”, afirmó.
Advirtió que el avance digital también introduce nuevos riesgos para las operaciones comerciales internacionales. "Cuando uno exporta hay muchos peligros de perder información. Hay hackers, protocolos de datos personales y riesgos en pagos internacionales”, señaló.
El congreso formó parte de la agenda de la conmemoración de los 50 años de Fedexpor que sirvió para revisar la evolución del sector exportador y los desafíos que marcarán su próxima década. En ese contexto, Xavier Rosero, presidente del gremio, subrayó la necesidad de fortalecer la articulación entre sector privado, Estado y socios internacionales para sostener el crecimiento de las exportaciones ecuatorianas.
Marianella Ubilla, presidenta de OWIT capítulo Ecuador, destacó que el objetivo de la organización es apoyar, fortalecer las capacidades y tener redes de apoyo en todos los sectores de comercio exterior. “Creemos que es una de las formas de influenciar en el mejoramiento de las exportaciones del país. Este año trajimos a invitadas valiosas de países de la región para conocer las experiencias”.
Explicó que las empresarias elaboraron una hoja de ruta para aumentar el nivel de participación femenina en la región. Colombia tiene 35 %, Ecuador del 21 % al 25 % y Perú subió del 23 % al 29 %. La idea es “ver los dolores comunes y cómo trabajar para fortalecer la región”. (I)