Un número no enseña
Cuando no sabemos la razón por la que nos califican con un 1, 2 o 3, o con un 10 o un 20, difícilmente sabremos cómo mejorar para llegar a obtener el mejor puntaje, o aprender, que sería lo más importante.
Cuando no sabemos la razón por la que nos califican con un 1, 2 o 3, o con un 10 o un 20, difícilmente sabremos cómo mejorar para llegar a obtener el mejor puntaje, o aprender, que sería lo más importante.
Los apodos y calificativos despectivos no deben minimizarse como simples bromas entre compañeros. En Ecuador, un estudio realizado en 126 instituciones educativas, con la participación de más de 5.500 estudiantes, y difundido por UNICEF, reveló que el 38 % de los estudiantes de entre 11 y 18 años había recibido insultos o apodos en la escuela.
El punto es que la manera en la que inicias tu camino hacia la meta también marca cómo te percibirán los demás cuando la alcances. En otras palabras, revela cómo ejercerás tu liderazgo. Y no hay que engañarse: las conductas son observables y pueden imponer un costo muy alto sobre la confianza y el trabajo en equipo.
El bienestar docente implica garantizar que el profesor cuente con bases sólidas para enseñar y pueda concentrarse en lo esencial: ofrecer una educación de calidad y lograr que sus estudiantes aprendan. Si el foco se desvía hacia otras tareas, también se desviarán los resultados y, al final, perderemos todos.
He visto llorar a niños en los estadios, ya sea de alegría o de tristeza porque su equipo quedó eliminado, y esas emociones son completamente válidas. Lo importante es qué hacemos con ellas. Una derrota puede convertirse en una oportunidad para aprender o en una evidencia de que nunca podremos lograrlo.
"Pasamos de una sociedad disciplinaria a una sociedad del rendimiento."
Los docentes con mayor conocimiento pedagógico dedican menos tiempo a mantener el orden y la disciplina y más tiempo al aprendizaje efectivo. También reportan menos estrés relacionado con el comportamiento estudiantil, la carga de trabajo o la diversidad de necesidades en el aula.
Pocas veces hablamos de lo que implica ser responsables con el otro, especialmente con aquel a quien hemos ofendido, perjudicado o dejado solo reparando un daño que no provocó.
Si alrededor de los 24 meses un niño no logra expresar al menos unas 50 palabras o combinar frases simples de dos palabras, ya es recomendable consultar con un especialista en lenguaje. La intervención temprana puede marcar diferencias enormes en el desarrollo posterior de la comunicación, la lectura y el aprendizaje.
Hoy, 1 de cada 3 niños accede a contenido sexual en internet sin buscarlo (Save the Children). Y la edad promedio de primer contacto con pornografía es de 12 años, aunque muchos llegan antes de los 10 (Common Sense Media).
El problema es que el costo de la multitarea es invisible. Quien la practica no percibe que está disminuyendo su precisión, aumentando sus errores y haciendo un mayor esfuerzo para recuperar la atención perdida. Volver a enfocarse no es inmediato: tiene un costo cognitivo.
Así como las mascotas nos brindan compañía, también demandan compromiso, tiempo y una formación adecuada. No se trata solo de tenerlas, sino de aprender a convivir con ellas: establecer rutinas, enseñar límites y procurar su bienestar.
Aprenden pensando, practicando, equivocándose, volviendo a intentar. Pero, sobre todo, aprenden cuando alguien les enseña, les guía y les da las herramientas para hacerlo. Y ese proceso -al menos en sus bases- debería ocurrir en la escuela.
¿En qué consiste el liderazgo? Puede resumirse en algo sencillo: servir a los demás y no servirse de los demás.
La inteligencia artificial puede potenciar a los docentes, pero no olvidemos algo fundamental: la IA no reemplaza a la educación; lo que sí hace es poner a prueba qué tan bien estamos educando.
¿Quién protegió a Liam? Una maestra, un distrito, un juez, un congresista, muchas personas que alzaron la voz para cuidarlo.
Queremos que nuestros hijos crezcan en entornos seguros y de paz, volver al país donde caminar por la calle era seguro y donde se pueda ser libre sin temer por perder la vida.
El 53 % de los adolescentes señala que hablar con un chatbot de IA los hace sentir felices; el 50 % lo percibe como hablar con un amigo; y el 26 % afirma que lo utiliza porque no tiene a nadie más con quien hablar, especialmente en contextos de vulnerabilidad.
Hoy los niños comen con una pantalla al frente, sean inquietos o no. Se la ponen “por si acaso se inquietan”. Seguro ustedes también lo han visto. Y si están esperando una consulta médica junto a sus padres, la forma más rápida de distraerlos es entregarles un dispositivo electrónico.