Las ventas de Porsche en Estados Unidos y China se desploman. La estrategia de apostar por los vehículos eléctricos no termina de encajar con lo que buscan los compradores, y los volúmenes proyectados no se concretan en ninguna parte del mundo.
La marca alemana de autos deportivos, que pertenece al Grupo Volkswagen, fue una de las que más invirtió en sistemas de propulsión más ecológicos. Sin embargo, no logró convencer a su base de clientes más fiel para que diera el salto hacia los vehículos eléctricos. Así lo reconoció el CEO de Porsche, Oliver Blume.
"Porsche es uno de los fabricantes de automóviles tradicionales más exitosos en la transformación hacia la movilidad eléctrica", aseguró Blume.
Pero enseguida matizó: "Sin embargo, debido a las condiciones desafiantes, particularmente en nuestros principales mercados de EE.UU. y el aún no desarrollado segmento de lujo eléctrico chino, estamos reorganizando nuestras actividades de baterías y enfocándonos en el desarrollo de celdas y sistemas".
La empresa tomó una decisión clave: por la falta de escala y volumen, Porsche dejó de fabricar sus propias celdas de batería. Aun así, remarcaron que la electromovilidad seguirá siendo una tecnología de propulsión central para sus modelos deportivos.
La falta de interés de los consumidores y la lenta aceptación de la tercera generación totalmente eléctrica del Macan, su SUV mediano y una de sus principales fuentes de ingresos, obligaron a Porsche a acelerar el desarrollo de una versión con motor a combustión.
Frente a ese panorama, la marca alemana decidió cancelar la ampliación de su planta de producción de baterías de alto rendimiento, que iba a estar a cargo de su filial Cellforce Group.
En su lugar, Porsche anunció que va a "realinear su enfoque" hacia el desarrollo de celdas y sistemas de batería, lo que significa que quedó cancelada la fase inicial de producción de 1 Gigavatio hora en la planta de Kirchentellinsfurt, así como los planes futuros de expansión. Así lo explicó el responsable de Investigación y Desarrollo de la compañía, Michael Steiner.
"Con la construcción de la fábrica en Kirchentellinsfurt en 2022, marcamos un hito en el sector y para Alemania como sede de negocios", sostuvo Michael Steiner.

Pero el panorama dio un giro. "Desafortunadamente, el mercado mundial de vehículos eléctricos no se desarrolló como se pensaba al principio. Las condiciones cambiaron radicalmente y tenemos que adaptarnos", agregó.
Aunque la Unión Europea ya definió que para 2035 solo se podrán fabricar vehículos de cero emisiones, queda claro que los ciudadanos del bloque no tienen apuro en pasarse a los eléctricos.
Aunque las ventas globales de vehículos eléctricos subieron un 24% en 2024 y alcanzaron los 17 millones de unidades, también volvieron a crecer los híbridos enchufables, que combinan motores a combustión con energía eléctrica.
Aunque Volvo, Jaguar, Bentley y Porsche apostaron fuerte por los vehículos eléctricos, Toyota, el mayor fabricante de autos del mundo, sigue siendo abiertamente escéptico tanto sobre su adopción como sobre su efectividad real en materia de emisiones de CO₂.
En el caso de Porsche, el Taycan eléctrico nunca alcanzó las expectativas de ventas, el Macan EV ya muestra señales de un fracaso aún mayor y la empresa decidió postergar, de forma apresurada, las versiones eléctricas planeadas para los 718 Boxster y Cayman.
"Damos este paso con gran reticencia, y somos conscientes de que los empleados del Grupo Cellforce pusieron su corazón y alma en el desarrollo de baterías de alto rendimiento", declaró el Dr. Steiner, en lo que sonó a discurso de rendición.
"Les agradezco especialmente. Sin embargo, al final, debemos concluir que el modelo de negocio planificado no es económicamente viable", reconoció Michael Steiner, con tono resignado.
Pese a todo, Porsche confirmó que va a seguir invirtiendo en modelos 100% eléctricos con baterías de alto rendimiento. Según explicaron, la nueva unidad de I+D podría cumplir un rol clave, ya que permitirá aprovechar la experiencia acumulada en el desarrollo de celdas de alto rendimiento y volcarla al resto del Grupo.
Según medios alemanes, hasta dos tercios del personal de Cellforce será despedido, mientras que algunos empleados serán trasladados a PowerCo, otra firma del Grupo Volkswagen que trabaja con una lógica parecida.
*Con información de Forbes US