La verdad (II)
Cualquier miramiento del comportamiento social debe distinguir la “verdad verdadera” de la “verdad aparente”. Esta segunda es aquella que los actores sociales desean observarla en atención a sus idealismos perversos. Al hacerlo se embarcan en invenciones distorsionantes del mundo real y, por ende, viven sumidos en interioridad irresponsable consigo mismos y con la comunidad de que forman parte.