El vencimiento de las restricciones de venta no provocó la liquidación masiva que temían los inversores. Ahora, con más acciones disponibles, la atención pasa a los grandes fondos que podrían sostener la demanda.
Su campo de visión, al menos 100 veces mayor que el del Hubble, permitirá relevar grandes regiones del universo y detectar alrededor de 100.000 exoplanetas. ¿Cuándo y cómo ver el lanzamiento?
SpaceX anunció sus planes para construir un centro de lanzamiento de Starship en el sur de Louisiana que, según su CEO, Elon Musk, será "el sitio de lanzamiento más grande de la Tierra".
El proyecto comenzará a construirse en Luisiana en 2027 y prevé recibir su primer vuelo de Starship dos años después. Tendrá capacidad para gestionar miles de operaciones al año y promete crear más de 3.000 puestos de trabajo.
Thrive Capital, la firma que fundó en 2010, administra más de US$ 65.000 millones y obtuvo una rentabilidad promedio del 33% anual después de comisiones. Su cartera también incluye participaciones en Amazon, Shopify, Oscar Health y algunas de las startups privadas más valiosas del mercado.
La misión despegará en 2028 rumbo a Titán, con el objetivo de estudiar su química prebiótica y analizar un ambiente extremo, marcado por lagos de metano y temperaturas cercanas a -179 °C.
El movimiento de mayor valor fue la venta de una participación en un fondo cotizado de Vanguard, por un valor entre US$ 5 millones y US$ 25 millones. También hubo compras de Berkshire Hathaway, Visa, Mastercard y Cintas.
La remuneración promedio de los máximos ejecutivos de las principales compañías de Wall Street subió 21% en 2025 y alcanzó un récord de US$ 22,8 millones, mientras el acuerdo aprobado para el fundador de Tesla pasó a funcionar como referencia para los directorios.
Las presentaciones del segundo trimestre revelaron las posiciones de empresas tecnológicas, fondos de inversión, universidades y multimillonarios en la compañía de Elon Musk.
Las acciones de SpaceX recuperaron terreno después del desplome que siguió a su salida a bolsa y los inversores vuelven a mirar el potencial de la inteligencia artificial. En paralelo, Musk avanza con Terafab, una planta de semiconductores en Texas que busca abastecer la creciente demanda de cómputo de SpaceX, Tesla y xAI.
StartEngine hizo de la venta de acceso a compañías privadas muy buscadas su principal fuente de ingresos, con recargos extraordinarios y contratos que aclaran que el comprador obtiene exposición económica, pero no los derechos accionarios.
La apuesta de Elon Musk por llevar la inteligencia artificial a órbita lo lleva a comprometerse con miles de millones de dólares en chips justo cuando la capacidad global empieza a convertirse en el verdadero cuello de botella.
El fin del período de restricción habilitará la venta de hasta 911,5 millones de acciones y pondrá a prueba la demanda, la valuación y la capacidad del mercado para absorber una oferta mucho mayor sin profundizar la caída del precio.
Una etapa superior del Falcon 9 abrió un nuevo cráter y reavivó la preocupación científica por los residuos humanos acumulados sobre la superficie del satélite.
En su primer reporte de ganancias desde la salida a bolsa, la compañía superó las expectativas del mercado y redujo sus pérdidas. Sin embargo, invirtió US$ 18.369 millones en apenas tres meses, seis veces más que un año atrás. La inteligencia artificial concentró el 86% de ese desembolso.
El debut trimestral ante Wall Street pondrá bajo la lupa si el crecimiento de Starlink alcanza para compensar el gasto récord en inteligencia artificial y la presión vendedora que se avecina.
Morgan Stanley considera que una cotización cercana a US$ 100 abriría una ventana de compra, pese a las fuertes pérdidas de la división de IA, las dudas sobre su rentabilidad y el próximo vencimiento de los períodos de bloqueo de accionistas.
La compañía creada por Jeff Bezos suma contratos públicos, respaldo oficial y capacidad técnica, mientras el liderazgo privado del sector espacial enfrenta una presión cada vez más concreta.