Un libro al año
Dedica un tiempo diario a la lectura compartida con tus hijos, por lo menos 15 minutos. La lectura compartida consiste en que, se lee con el niño y no para el niño, es decir, se genera interés por el texto a través de preguntas que realiza el adulto y que el niño responde, pero no es un asunto de tomar la lección, sino de disfrutar el momento de leer.