Copinna: Lo que no se aprobó y lo que seguimos perdiendo
Seguimos decidiendo en función de quién propone las leyes, no de su contenido. El apoyo se reparte según banderas políticas, no según la pertinencia o la urgencia de las propuestas. Y mientras este juego de poder continúa, la niñez y la adolescencia pagan el precio: siguen desprotegidos, postergados, sin un proyecto de vida garantizado.